
En la sede de la Asociación ASOMUMEVIR se llevó a cabo una nueva jornada del Diplomado en Derechos Humanos de Niños y Niñas, en el marco del Convenio CPS-1061-2025 y el Proyecto de Inversión 2234, como parte del proceso formativo “Una ciudad para vivir sin miedo”, una iniciativa que busca fortalecer la comprensión de los derechos y la construcción de entornos más seguros para la infancia.
Durante la sesión, orientada a formar a niñas, niños y adolescentes en la importancia de sus derechos y el valor de vivir con dignidad, se desarrollaron espacios pedagógicos basados en el diálogo de saberes, la reflexión colectiva y la construcción conjunta de aprendizajes.
A través de preguntas detonantes como “¿qué es un acuerdo?”, “¿a qué le tienen miedo?” y “¿qué les gusta?”, los participantes lograron identificar necesidades fundamentales como el respeto, la escucha, la seguridad y el bienestar. Este ejercicio permitió conectar sus experiencias cotidianas con el concepto de derechos humanos, facilitando una comprensión más cercana y significativa.
Uno de los momentos clave fue la construcción colectiva de acuerdos, entendida como una estrategia pedagógica para relacionar las normas de convivencia con la garantía de condiciones dignas de vida. De esta manera, las niñas y los niños comenzaron a reconocer que principios como la no violencia, el respeto y la escucha hacen parte de sus derechos.
El componente conceptual de la jornada se fortaleció mediante un cine foro sobre la historia de los derechos humanos, en el que se abordaron temas como la igualdad, la libertad y la dignidad. La discusión permitió que los participantes desarrollaran pensamiento crítico, al relacionar hechos históricos, como la esclavitud, con su realidad actual y con nociones de autonomía y justicia.
Como parte del cierre, se asignó la actividad “Desde mi ventana”, un ejercicio que invita a observar el entorno barrial y reconocer las condiciones de vida en su territorio. Esta propuesta marca el inicio de un proceso de investigación autónoma, en el que los participantes desarrollarán habilidades de análisis, reflexión y expresión a partir de su propia realidad.
Entre los principales logros de la sesión se destacan la comprensión inicial de los derechos humanos desde la experiencia cotidiana, la apropiación de conceptos como igualdad, libertad y dignidad, y la participación activa en la construcción de acuerdos. Asimismo, se evidenció una creciente capacidad para relacionar el aprendizaje con su entorno y expresar sus ideas de manera crítica.
En cuanto a su relación con la ciudad, las niñas y los niños manifestaron percepciones marcadas por el miedo y la inseguridad, reconociendo limitaciones en su autonomía. Sin embargo, actividades como la observación del territorio buscan fortalecer su vínculo con el entorno, promoviendo una mirada más consciente sobre la ciudad como espacio de derechos.
El proceso formativo continúa avanzando con la implementación de estrategias de trabajo autónomo, que permitirán complementar las sesiones presenciales y profundizar en la construcción de una ciudadanía crítica desde la infancia.
